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Ramón Martín Cirujanos

Reflujo Gastroesofágico y Hernia de Hiato

ERGE

¿Qué es el Reflujo Gastroesofágico?

El ácido, que normalmente se encuentra en el estómago para disolver los alimentos, retorna hacia el esófago, que es el tubo que lleva los alimentos de la boca al estómago y que, a diferencia de este último, no está preparado para resistir los efectos del ácido.

Se debe a que el esfínter o musculo que abre y cierra la entrada al estomago no funciona correctamente. Esto puede estar ocasionado por distintas razones, la mas frecuente es la presencia de una Hernia de Hiato, pero también aparece con el sobrepeso u obesidad, los embarazos o algunos hábitos de vida y alimentos (Grasas, picantes, Tabaco, Alcohol, Café, Chocolate,…)

Ardentia

¿Qué es la Hernia de Hiato?

Normalmente el estómago se encuentra debajo del diafragma que es el músculo que separa los órganos del tórax y el abdomen. El esófago que lleva los alimentos desde la boca al estómago, discurre por el tórax y pasa hacia el abdomen a través de un pequeño orificio en el diafragma. Cuando este orificio se ensancha el estómago puede introducirse parcial o totalmente a través del mismo de forma anómala, lo que provoca que el la entrada del estómago quede abierta u holgada y se produzca el vertido de ácido hacia el esófago.

Reflujo

¿Cuáles son los síntomas?

Cuando el reflujo comienza a producir síntomas se denomina “Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico” o ERGE.

Los síntomas más habituales son:

  • Pirosis o sensación de quemazon en el pecho
  • Regurgitación; Cuando los alimentos no digeridos retornan a la boca.

Otros síntomas son:

  • Dolor en el pecho o superior del abdomen
  • Disfagia o dificultad para tragar
  • Disfonía y tos crónica por la quemadura del acido sobre las cuerdas vocales y larínge
  • Nauseas y vómitos.

¿Cómo se diagnostica la hernia de hiato?

La prueba tradicional que aporta mayor información es el Esofagogastrograma o EGD que se trata de una radiografía con contraste oral (Bario) donde podemos medir la presencia de reflujo alimenticio, el tamaño de la hernia y su localizazción. Sin embargo, no nos aporta información sobre el grado de acidez por lo que frecuentemente se asocia a una prueba de pHmetría que mide el nivel de ácido en el esófago.

La manometría es una prueba que nos da información sobre cómo funciona el esfínter esofágico y como se mueve el esófago durante la deglución. Puede ser muy importante en algunos casos previamente a realizar una cirugía para elegir correctamente la técnica quirúrgica que utilizaremos.

Finalmente, la prueba más empleada actualmente es la ENDOSCOPIA ORAL que se trata de introducir una cámara pequeña a través de la boca observando directamente la presencia de hernia y los estigmas que pueden provocar las quemaduras de ácido en el esófago. Nos permite además tomar biopsias y hacer un seguimiento de las lesiones. Especialmente indicada en aquellos pacientes que no responden bien al tratamiento médico.

¿Hay algo que pueda hacer para mejorar?

  • Perder peso
  • Elevar el cabecero de la cama 6-8 grados
  • Evitar los alimentos que empeoren los síntomas como el Café, El chocolate, el alcohol, los picantes y las grasas.
  • No fumar
  • No comer justo antes de acostarse. Se recomienda mantener 2-3 horas entre la cena y la hora de dormir.
  • Evitar la ropa ajustada.

¿Cuál es el tratamiento de la hernia de la hernia de hiato o la ERGE?

En ambos casos, el tratamiento tiene como objetivo reducir el daño que provoca el ácido y que es el causante principal de los síntomas. Hay varios medicamentos que controlan la producción de ácido en el estómago. Los más comunes son los antihistamínicos como la Ranitidina o los IBPs como el Omeprazol

¿Cuándo debo consultar por estos síntomas?

Cuando los síntomas son puntuales y esporádicos es frecuente y correcto que los pacientes se automedique tomando Omeprazol o similar y controlen bien los síntomas. Sin embargo cuando existen signos de alarma se debe consultar a un especialista cuando:

  • Los síntomas son severos o se prolongan en el tiempo
  • No mejoran tras la utilización de IBPs de forma continua
  • Tiene problemas para tragar o tiene la sensación de que los alimentos se atascan en el esófago.
  • Se asocia a pérdida de peso.
  • Vomita sangre o tiene deposiciones negras como el alquitran.

En el caso de niños o adolescentes siempre se debe consultar. No deben automedicarse.

El especialista estudiará el caso y probablemente le recomiende una endoscopia para evaluar el mejor tratamiento y descartar complicaciones de la quemadura de acido u otras patologías.

¿Cuándo está indicada la cirugia?

         El tratamiento inicial siempre debe ser médico, pero en ocasiones, la medicación no controla bien los síntomas o con el tiempo deja de ser efectiva por lo que se indica un tratamiento quirúrgico definitivo. Además es importante vigilar las posibles lesiones sobre el esófago ya que si estas se agravan pueden ser necesaria también la cirugía.

Por regla general, las hernias de hiato que no provocan reflujo ácido no deben operarse ya que por sí solas, no tienen por qué provocar problema alguno. En casos de hernias de gran tamaño en las que el estómago este totalmente ascendido al torax y en muchos casos torsionado, pueden aparecer síntomas de sangrado y dificultad para tragar sin necesidad de que exista reflujo. En estos casos si puede estar indicada la cirugía.

¿En qué consiste la operación?

         La intervención consiste en:

  • Descender el estómago si existe hernia de hiato.
  • Ajustar o cerrar parcialmente el orificio por donde discurre el esófago
  • Remodelar el estómago para crear una válvula que refuerce el esfínter e impedir que siga ascendiendo el ácido. (Funduplicatura).

¿Qué secuelas puedo presentar tras la cirugía?

         Como cualquier intervención pueden presentarse complicaciones generales como sangrado, infección, dolor, etc. Afortunadamente, las técnicas laparoscópicas o mínimamente invasivas han conseguido reducir estas complicaciones al mínimo por lo que actualmente es una cirugía con una recuperación muy rápida y generalmente con pocas molestias.

          Antes de someterse a este procedimiento, el paciente debe saber que, al realizarse una nueva válvula en el estómago, se impide que el ácido ascienda pero también es frecuente que exista una dificultad para eliminar los gases o eructar. Es una situación que suele desaparecer con el tiempo, si bien es cierto que los primeros meses puede ser incomoda apareciendo sensación de distensión o plenitud tras las comidas.


En nuestra consulta podemos estudiar su caso concreto y recomendarle el mejor tratamiento. Existen diferentes técnicas en cirugía y deben adaptarse a cada paciente. Gracias a nuestra experiencias en técnicas minimante invasivas podemos realizamos los procedimientios por laparoscópia reduciendo en gran medida las molestias en el postoperatorio y la estancia en el hospital. Si presenta síntomas de reflujo que no se controlan con el tratamiento médico no dude en reservar una cita.

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